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Cartas a un joven bailarín 3

  Carta 3   En Venecia, durante un gran festival de verano, la compañía de Martha Graham actuaba en alternancia con el Ballet del Siglo XX. Fuimos invitados a almorzar, Graham y yo, a lo de una dama italiana que se ocupaba del festival y tenía un departamento que daba al Gran Canal, con una vista que nos dejaba sin palabras. Una periodista le preguntó a Martha Graham: -¿Qué siente cuando considera su propio pasado, su carrera, toda su obra? Martha no contestó en seguida, luego se dirigió hacia mí: -Un artista es como Orfeo, camina y su obra sigue como Eurídice. Si se da vuelta, ella desaparece, no hay más nada. Un creador nunca mira detrás de él, avanza, avanza hasta su muerte, le toca a los demás considerarlo y disecar su obra... Él nada busca, avanza, sin retrovisor. Martha Graham ha creado hasta el fin. Enferma, casi impotente, daba su vida a un baile en movimiento. Me haces preguntas acerca del centro... centro del cuerpo, centro del movimiento, centro del espacio... Cada ser huma

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