10 de noviembre de 2020

Dos poemas de Antonella Vulcano

 

 
Nuestra casa estaba invadida por hormigas,
en la vida familiar luchábamos para exterminarlas
pero en la intimidad del baño
yo daba saltitos para no aplastarlas,
desviaba la corriente del agua para que no se las lleve.
Siempre odié despedirme de lo que no deseé,
es lo único que todavía no puedo matar.



Una amiga me dice que la historia
se va a encargar de
olvidar a los malos poetas
y a mí esa obsesión por las cosas buenas
ya empieza a pesarme
como un litro de miel en la sangre.

Antonella Vulcano
Años de casa (2020, Santos Locos)

4 de octubre de 2020

UN POEMA DE NATALIA LITVINOVA

El geranio es la flor preferida de mamá.

Hay que ponerla junto a la ventana

para que ahuyente a los malos espíritus.


En el libro "Hierbas mágicas"

leí que una parcela de geranios rojos,

plantada cerca de la casa de una bruja,

avisa con sus movimientos

la llegada de visitantes.


En México, los curanderos purifican a sus pacientes

cepillándolos con geranios, ruda y pimienta.


Un día mamá me contó:


Una mujer tenía una casa húmeda

y de aspecto triste.

Se sentía miserable

pensando que todos vivían mejor.

Por las noches iba a visitar a sus vecinas

y se quejaba de su destino.

Una de ellas decidió regalarle un geranio:

Mirá, tiene un poder mágico,

ponela en el centro de la mesa,

cuidala bien.

 

Una flor te puede cambiar la vida.

 

¿Fue feliz esa mujer?,

le pregunté a mamá, pero no me contestó.

 

Al otro día entró en mi cuarto:

 

Cuando yo era joven,

tenía un solo vestido,

un abrigo para el invierno

y un par de sandalias,

la nieve se acumulaba

sobre mis dedos.

En verano salía al jardín,

me bañaba con baldes de agua,

la menta me rozaba

los tobillos,

fui feliz.

 

 

Natalia Litvinova

(en La nostalgia es un sello ardiente, editorial Llantén)

 

 

 

 

 

 


20 de agosto de 2020

POESÍA

 -¿Puede abordarse de algún modo el término "poesía"?


-La poesía es la realización del estado de infancia que debe permanecer a través de todas las edades del hombre. Y llamo estado de infancia a esa frescura, sensibilidad, disponibilidad, a esa apertura hacia todo lo que aparece; hacia todo lo que parece viejo y es nuevo. Hasta la materia misma puede acceder a lo que llamamos vida, y la poesía es el descubrimiento de la realidad interior de las cosas.


Juan L. Ortiz

Una poesía del futuro. Conversaciones con Juan L. Ortiz

12 de agosto de 2020

La manzana en lo oscuro

 -¿Sabes que la esperanza a veces consiste tan sólo en una pregunta sin respuesta?


-¿Sabes que en el fondo todo eso no es otra cosa que amor? ¿Un gran amor?


-¿Sabes que uno puede quedar varado en una palabra y perder años de vida? ¿Y que la esperanza puede tomar la forma de una palabra, de un dogma, de un anzuelo, de un atrevimiento? ¿Estás listo para saber que miradas de cerca las cosas no tienen forma y que de lejos no pueden ser vistas? ¿Y que cada cosa tiene su momento? ¿Y que no es fácil vivir apenas del recuerdo de un momento?


Clarice Lispector

Fragmento de "La manzana en lo oscuro" en El tiempo (2016, editorial El cuenco de plata)


30 de julio de 2020

PODRÍA LLEVAR CIERTO TIEMPO

Alguien que me consuele todo el tiempo, por lo que pasó, por lo que pudo pasar y por lo que va a pasar. Que me sostenga, lo más literalmente posible.


*

Cuando algo importante se cae, se vuelve a caer todo lo importante que se cayó en el pasado.


*


Me había dicho que lo más importante en la vida era ser bueno. Que dios me iba a estar mirando todo el tiempo para ver si era buena o no. Tenía pánico de ser mala. No solo en mis acciones, tenía pánico de pensar algo malo o de que se me cruzara un pensamiento feo. Me imponía pensar cosas tontas. Yo quería ser cursi todo el tiempo. Quería tener otro corazón en lugar de cerebro. Quería ser la más buena del mundo, que dios me amara, me considerara perfecta y dejara de mirarme.


Clara Muschietti
Podría llevar cierto tiempo (Caleta Olivia, 2020)

30 de abril de 2020

CIUDAD

soy mi ciudad
mi barrio
mi casa
me traspasa un río
me surca
me bordea
la tierra
con sus millones de años
y su pasto incipiente
nuevísimo
en mi pelo las flores de los árboles
porque también soy árboles
y gorriones
y hormigas
y abejas felices con la primavera
soy mi bici por las calles
entre los autos
al sol
los pomelos y las mandarinas
los poemas que se dicen
en un bar
un teatro
una escuela
una ronda de fuego o de vino
la canción que canta alguien que quiero tanto
la voz de otre que no conozco
las vecinas que viven dentro de los edificios
los vecinos que viven afuera en las veredas
los kioscos de diarios y revistas
las terminales
los colectivos que me llevan lejos
los servicios de paquetería
las empresas de correo
les vendedores de alfajores
una niña con un vestido de tul cruzando la calle con su madre
también soy su madre
los clubes
cantidades de mariposas
una isla y sus patos
las plazas y los parques
algunos secretos nunca tan secretos
conmovedoras sorpresas
comedores peruanos
una cajita mágica de teatro diminuto y sus espectadores
librerías y libros
la lluvia a la intemperie
perros y gates
mis amigues y sus abrazos
las personas que me gustan
les aprendices
les enseñantes
los costureros
las albañiles
les bailarines
las cineastas
los cocineres
el mate con cascaritas de naranja
las ferias agroecológicas y feministas
un guiso compartido
lo que me agrada
lo que no me agrada
contamino
oxigeno
beso en la raíz
soy mi ciudad
mi barrio
mi casa
abiertas las tardes
el corazón
la sombra
disponibles
y me salva un río

Camila García Reyna
en el blog de Flor de Luna